EL LIMÓN EN LOS PLATOS

Mi limón mi limonero, entero me gusta más. Eso dice la canción y como puedes comprobar por medio de nuestra carta a nosotros nos encanta cocinar con su jugo y pulpa. No es solo por el rico sabor que esta fruta aporta a nuestros platos sino porque además somos conscientes de la cantidad de beneficios nutricionales que contiene.

El limón se usa mucho en las dietas por su alto aporte en vitamina C. Quizá hayas oído hablar de este aspecto pero sucede con frecuencia que por puro desconocimiento no valoramos lo que estas cosas significan. El limón favorece la formación de colágeno, que nos ayuda a mantener unos huesos y unos dientes fuertes. También hace que nuestro organismo genere más glóbulos rojos, con lo que nuestro cuerpo puede luchar de forma eficaz contra las infecciones.

Se recomienda un montón a las personas que tienen anemia porque ayuda a absorber mejor el hierro que contienen los alimentos. Pero quizá el aspecto que más nos inclina a utilizarlo en la cocina es que reduce el índice glucémico de algunos alimentos ricos en hidratos de carbono como pueden ser la patata o el arroz. Dicho llanamente: nos ayuda a evitar los picos de glucosa (que es el azúcar que tenemos en sangre) y hacer que la sensación de saciedad dure más. Así evitamos que el antojo del dulce nos ataque a media tarde.

El limón ayuda asimismo a prevenir la formación de cálculos renales y nos hace mantener una actividad muscular normal. Tiene mucho potasio, con lo que es fantástico para las personas que tienen la tensión alta y nos ayuda a eliminar las toxinas que ensucian nuestro cuerpo por dentro. ¿Se le puede pedir más a un solo alimento?

Conscientes de todos sus beneficios, no es de extrañar que lo usemos tanto. Si consultas nuestros platos en la web, el limón está presente en muchas de nuestras salsas. “Limonízate” y empieza a saborear de forma consciente. Seguiremos dándote consejos. Comienza a cuidarte con Olivias Box.