¿DUCHA DE AGUA FRÍA O CALIENTE?

Hoy en OliviasBox le damos respuesta a una pregunta que seguro que alguna vez os habéis formulado. La realidad es que seguir un estilo de vida saludable puede ir mucho más allá del deporte, la alimentación y el sueño. A veces, una simple ducha puede generar que nuestro cerebro y órganos entiendan que es momento de ir “al ataque” o bien de relajarse y recomponerse.

Una ducha caliente o fría en un momento que no toca puede mandar mensajes contradictorios a nuestro organismo, al que le costará más aceptar ponerse en marcha para la tarea que tengas prevista. En la otra cara de la moneda, una ducha bien tomada, puede ayudar a potenciar nuestros resultados de una manera increíble.

Entendámoslo mejor:

Ducha Fría.

  • Mejora en el sistema inmunológico: un torrente de agua fría nada más despertarnos mejora nuestro sistema inmunológico. El cuerpo se contrae, por lo que se mejora notablemente el sistema linfático.

 

  • Potencia tu energía: al activarse las terminaciones de la piel, tus niveles de energía aumentan de forma considerable.

 

  • Mejora la circulación: el agua helada activa el movimiento del flujo sanguíneo, factor que permite llevar más sangre a los tejidos y órganos internos.

 

  • Previene la caída del cabello: el torrente de agua fría, al fortalecer los folículos pilosos, evita la caída del cabello.

Ducha caliente.

  • Efecto antinflamatorio: el calor resulta un buen antinflamatorio natural. El agua caliente te ayudará a relajar tu cuerpo antes de irte a dormir.

 

  • Mata-gérmenes: eliminarás de un plumazo una cantidad importante de gérmenes.

 

  • Combate el insomnio: si pasas por una de esas noches largas en las que el reloj luche contra ti, recuerda que una ducha calentita te ayudará a quedarte frito.

¡Así que ya sabéis! Nada más despertaros… ¡agua fría! Al principio os acordaréis de nosotros… pero ya veréis como vuestro rendimiento en el día mejorará de manera exponencial.

Eso si… antes de irnos a la cama, y con todos los objetivos conquistados, que nadie os quite vuestra relajada duchita de agua caliente.

 

¡Un Ñam!