¡DAME CALABAZAS!

El post de hoy lo dedicamos a la calabaza, ingrediente estrella en el sider de uno de nuestros menús que más triunfan: las nubes de pollo.

Juntos, repasemos cinco del sinfín de beneficios que nos aporta nuestra amiga anaranjada y aprendamos el por qué deberíamos aumentar su consumo en nuestra organización de menús semanales… ¡y no sólo en Halloween!

1. Propiedades antiinflamatorias: sí, ¡has oído bien! La calabaza cumple una función parecida a la del ibuprofeno, y es que su alto contenido en antioxidantes, vitaminas y minerales diuréticos, ayudan a reducir los marcadores de inflamación como la proteína C reactiva.

2. Nos prepara y protege frente al intenso sol veraniego: la alta dosis en betacarotenos naranjas que contiene la calabaza, prepara la piel para el bronceado.

3. ¡Ojos! Son también los betacarotenos y la vitamina A de la calabaza lo que nos ayudan a generar los pigmentos para el funcionamiento de la retina. Aquí, se albergan los bastones encargados de la visión nocturna.

4. Regula la presión sanguínea: el magnesio, la fibra y el potasio que nos proporciona la calabaza, ayuda a prevenir la hipertensión.

5. Efecto saciante: para personas que tengáis como objetivo la pérdida de peso, debéis saber que la calabaza, además de contener un montón de nutrientes positivos, genera un efecto saciante que hará que olvides la tentación de comer algún dulce que otro después de comer.

¡Et Voilá! Y ahora dime… mejor que nos den calabazas, ¿no?